La equitación en Marruecos está profundamente arraigada en la cultura y las tradiciones del país. El caballo ocupa un lugar simbólico muy importante, especialmente a través de la famosa fantasia, una demostración ecuestre tradicional que se practica durante las fiestas y celebraciones. El caballo barbary y el árabe-barbary, razas emblemáticas del Magreb, son el núcleo de esta identidad ecuestre. Marruecos también cuenta con infraestructuras modernas, con clubes ecuestres en Casablanca, Rabat, Marrakech y otras grandes ciudades, todos ellos socios de nuestro Instituto de Etiopatía.
El Complejo Real de Deportes Ecuestres de Dar Essalam, en Rabat, acoge competiciones internacionales de salto de obstáculos. La Federación Real Marroquí de Deportes Ecuestres supervisa las disciplinas oficiales y desarrolla el sector. La equitación se practica tanto como ocio como deporte de alto nivel. El país también apuesta por la educación ecuestre de los jóvenes y la promoción del turismo a caballo. Entre la tradición y la modernidad, la equitación en Marruecos combina el patrimonio vivo y el dinamismo deportivo.
Nuestros estudiantes también son recibidos cada año para un seminario de una semana en la Yeguada Real de Sidi Berni, lugar emblemático de la cría del caballo deportivo marroquí.

